Usuarios de la EPS Salud Total, sede Acqua en Ibagué, denunciaron presuntos actos de maltrato hacia adultos mayores a quienes se les habría impedido el uso del baño y el reingreso a las instalaciones. La situación ha despertado el rechazo ciudadano y un llamado a las autoridades para investigar los hechos y garantizar un trato digno a los pacientes.
Una fuerte polémica se desató en la ciudad de Ibagué luego de conocerse varias denuncias sobre presuntos actos de maltrato hacia adultos mayores en la sede de la EPS Salud Total, ubicada en el centro comercial Acqua. Según los testimonios, los funcionarios habrían negado el uso del baño a personas de la tercera edad y restringido injustificadamente el ingreso y salida del establecimiento.
Los usuarios manifestaron su indignación por lo que califican como un trato “inhumano y humillante” hacia los abuelos que acuden diariamente en busca de atención médica. Una ciudadana, testigo de los hechos, narró que “varios adultos mayores pidieron ir al baño, pero no se les permitió. Si salían, no podían volver a entrar, así que algunos tuvieron que aguantarse o retirarse sin ser atendidos”.
La denuncia ha generado gran rechazo en redes sociales, donde decenas de ciudadanos exigen respeto y empatía hacia los adultos mayores. Para muchos, la situación refleja una grave falta de humanidad en el servicio de salud, especialmente en un país donde las personas de la tercera edad enfrentan barreras constantes para acceder a una atención digna.
A la negativa del uso del baño se suma otra queja recurrente: el presunto cierre anticipado de las puertas de la sede antes de las 2:00 de la tarde, dejando a pacientes sin la posibilidad de recibir servicios médicos o administrativos. “Cierran cuando quieren y tratan mal a la gente”, aseguró otra usuaria.
Los ciudadanos solicitan la intervención de las autoridades locales y de la Superintendencia Nacional de Salud para que se adelanten las investigaciones correspondientes. Consideran que el caso no puede quedar impune y que se deben establecer sanciones ejemplares si se comprueba el maltrato.
El hecho también reabre el debate sobre la calidad de la atención al usuario en el sistema de salud colombiano. Expertos en derechos del paciente advierten que negar el acceso a un baño o restringir la movilidad en un centro asistencial puede constituir una violación a la dignidad humana y a los protocolos de atención prioritaria
Por su parte, los denunciantes insisten en que este tipo de conductas deben erradicarse. “No pedimos privilegios, solo respeto. Nuestros abuelos merecen ser tratados con cariño, no con desprecio”, expresó una usuaria entre lágrimas.
Hasta el momento, Salud Total no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre las denuncias. Sin embargo, los usuarios esperan que la EPS revise sus protocolos internos y adopte correctivos que garanticen el respeto, la amabilidad y el trato humano en todos sus puntos de atención.































