El Ministerio de Salud y Protección Social salió oficialmente en defensa del ministro Guillermo Alfonso Jaramillo luego de la apertura de investigación disciplinaria ordenada por la Procuraduría General de la Nación, tras unas declaraciones entregadas durante un evento público realizado en el municipio de Coyaima, Tolima.
A través de un oficio dirigido al procurador delegado de la Sala Disciplinaria de Instrucción, Esiquio Manuel Sánchez Herrera, el secretario general y director jurídico encargado del Ministerio, Rodolfo Enrique Salas Figueroa, sostuvo que las palabras pronunciadas por el ministro fueron sacadas de contexto y no constituyen participación en política.
La controversia se originó luego de que la Procuraduría abriera investigación disciplinaria por una frase pronunciada por Jaramillo el pasado 22 de mayo de 2026 en Coyaima, donde manifestó:
“Hasta el perro y el gato tiene que salir a votar el próximo 31 de mayo o si no nos va a llevar quien nos trajo, nos va a llevar el putas”.
Sin embargo, en el documento radicado ante el ente de control, el Ministerio insiste en que el ministro jamás invitó a votar por un candidato, partido o movimiento político específico, y que sus declaraciones únicamente estuvieron encaminadas a promover la participación ciudadana en las urnas.
“El doctor Guillermo Alfonso Jaramillo en ningún momento invitó a votar por algún candidato o partido en específico y tampoco hizo referencia a algún slogan de campaña en particular”, señala el oficio firmado por Rodolfo Salas Figueroa, quien además afirmó haber sido testigo directo de las declaraciones.
Según el documento, el llamado realizado por el ministro debe interpretarse dentro del marco constitucional que promueve la participación democrática como un derecho fundamental de los ciudadanos colombianos.
El Ministerio citó el artículo 2 de la Constitución Política de Colombia, recordando que uno de los fines esenciales del Estado es promover la participación de todos los ciudadanos en las decisiones políticas, económicas y culturales del país.
Asimismo, la defensa jurídica argumentó que el artículo 40 de la Constitución reconoce el derecho de todos los ciudadanos a participar en la conformación y ejercicio del poder político, razón por la cual exhortar a la ciudadanía a ejercer el voto no constituye una conducta prohibida para un servidor público.
En el oficio también se enfatiza que el ministro no incurrió en ninguna de las conductas restringidas por la Constitución o la Ley 996 de 2005, conocida como Ley de Garantías Electorales.
El Ministerio enumeró varios puntos para sustentar su defensa:
- Guillermo Alfonso Jaramillo no promovió partidos ni movimientos políticos.
- No pidió apoyo para campañas específicas.
- No difundió propaganda electoral.
- No ofreció beneficios a cambio de votos.
- No presionó a funcionarios o subalternos.
- No intervino en controversias políticas electorales.
La cartera de Salud sostiene además que la expresión “hasta el perro y el gato” no puede considerarse disciplinariamente relevante, importante o trascendental, tal como lo exige la Ley 1952 de 2019 para justificar una investigación formal.
“El llamado a votar no puede entenderse como participación indebida en política cuando no existe favorecimiento a campañas, candidatos o partidos”, sostiene el documento enviado a la Procuraduría.
Finalmente, el Ministerio reiteró que las declaraciones del ministro estuvieron orientadas exclusivamente a incentivar la participación democrática de los ciudadanos y no a intervenir en actividades partidistas, por lo que consideran que no existe mérito para una sanción disciplinaria.
La defensa presentada por el Ministerio de Salud se conoce en medio de un clima político marcado por la alta sensibilidad electoral y el debate nacional sobre los límites de la participación de los funcionarios públicos en asuntos relacionados con las elecciones.































