Publicado Ago 30, 2025

Muerte de Valeria Afanador genera dudas en Cundinamarca

El gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, pidió esclarecer las circunstancias de la desaparición y hallazgo del cuerpo de Valeria Afanador, de 10 años, cuyo caso mantiene en incertidumbre al país.

La muerte de Valeria Afanador, una niña de 10 años con síndrome de Down, ha causado conmoción nacional tras permanecer desaparecida durante 18 días en Cajicá, Cundinamarca. Su cuerpo fue hallado en un sector del río que ya había sido inspeccionado en varias oportunidades, lo que ha despertado serias dudas entre las autoridades y la comunidad. Mientras Medicina Legal adelanta la necropsia, la incertidumbre crece sobre si la menor murió en un accidente o si, por el contrario, fue víctima de un homicidio.

El gobernador Jorge Emilio Rey fue enfático al afirmar que no se descarta ninguna hipótesis. Según explicó, si el cuerpo presenta signos de violencia, el caso se trataría de un asesinato; pero si se confirma que permaneció los 18 días en el agua, la teoría de un accidente tomaría más fuerza. “Ese es el reto que tenemos ahora: esclarecer qué pasó y cómo llegó Valeria al río”, declaró el mandatario en entrevista radial.

Uno de los puntos más polémicos del caso es el lugar en el que finalmente fue encontrado el cuerpo. Rey recordó que en la zona ya se habían realizado búsquedas con buzos, drones, caninos y más de 200 rescatistas, sin obtener resultados. La aparición del cadáver en ese mismo sitio fue hecha por un campesino, lo que, según el gobernador, incrementa las dudas sobre si el cuerpo fue dejado allí recientemente.

El mandatario sostuvo que la familia de Valeria tuvo acompañamiento institucional permanente durante la búsqueda. Aseguró haber mantenido contacto con el padre de la menor, Manuel Afanador, y confirmó que la Policía Nacional dispuso de un grupo especializado de investigadores para reforzar el caso. “Aquí necesitamos respuestas claras y contundentes para la familia y para el país”, subrayó.

Las declaraciones de Rey ponen en evidencia la gravedad de las inconsistencias que rodean la desaparición y el hallazgo. El gobernador señaló que no se puede pasar por alto lo extraño del hecho, dado que el río en el que apareció Valeria no es caudaloso ni profundo. “No supera un metro y medio de profundidad ni siete metros de ancho. Allí trabajaron expertos y no se encontró nada. Esto es inexplicable”, reiteró.

Por su parte, organismos de investigación esperan los resultados oficiales de Medicina Legal para establecer si el cuerpo presentaba señales de violencia física o si el estado de conservación confirma la hipótesis de haber permanecido sumergido desde el día de la desaparición. Estos análisis serán claves para determinar la ruta judicial del caso y las posibles responsabilidades.

La comunidad de Cajicá ha manifestado su dolor y preocupación ante el trágico desenlace. Vecinos y organizaciones sociales han realizado velatones en memoria de la menor, reclamando justicia y mayor protección a la niñez. El caso de Valeria ha reabierto el debate sobre la seguridad de los menores en entornos escolares y comunitarios, así como sobre la efectividad de los protocolos de búsqueda en situaciones de desaparición.

En medio del luto, el gobernador reiteró el compromiso institucional para esclarecer lo sucedido. “Aquí estamos hablando de la vida de una niña que no tenía cómo defenderse. Necesitamos saber si fue un accidente o si estamos frente a un hecho criminal. La sociedad merece respuestas y justicia”, concluyó Rey. El país espera que los próximos días traigan claridad y que la memoria de Valeria no quede en la impunidad.

ElCorrillo.Co

Profesional en comunicación social