El subteniente Diego Alejandro Salgado Gallego y la patrullera María Fernanda Silva López fallecieron tras ser impactados por una camioneta que realizaba un retorno en el kilómetro 50, sector de Chinauta. El vehículo no tenía SOAT vigente.
Un fatal accidente de tránsito registrado al mediodía del pasado 12 de agosto en el kilómetro 50 de la vía que conecta Fusagasugá con Melgar, en el sector de Chinauta, cobró la vida de dos integrantes de la Policía Nacional. La pareja de uniformados, que se movilizaba en una motocicleta de alto cilindraje, fue impactada violentamente por una camioneta que realizaba un retorno en la carretera.
Las víctimas fueron identificadas como el subteniente Diego Alejandro Salgado Gallego, de 24 años, y la patrullera María Fernanda Silva López, quienes perdieron la vida de manera inmediata debido a la fuerza del impacto. Según testigos, el choque se produjo cuando el vehículo particular giró inesperadamente sin percatarse de la presencia de la moto.
El golpe fue de tal magnitud que el oficial quedó tendido sobre el andén, mientras que su compañera fue expulsada varios metros, cayendo dentro de una vivienda cercana a la vía. La motocicleta Kawasaki negra, de placas TJR70E, quedó totalmente destruida, y la carretera permaneció cerrada por varias horas mientras se adelantaban las labores de levantamiento de los cuerpos.
En el vehículo particular viajaban dos personas que resultaron heridas y fueron trasladadas a un centro asistencial. Las autoridades confirmaron que la camioneta no contaba con el SOAT vigente, lo que genera preocupación por el cumplimiento de las normas y la fiscalización en las vías nacionales.
Diego Salgado estaba adscrito a la Dirección de Carabineros, donde se desempeñaba como comandante de un grupo operacional que prestaba servicio en diferentes regiones del país. María Fernanda Silva integraba el grupo femenino de operaciones y se destacaba por su disciplina y compromiso institucional.
Ambos uniformados sostenían una relación sentimental desde hacía varios meses y eran reconocidos por su alegría y vocación de servicio. Compañeros de la institución expresaron mensajes de condolencia y recordaron el profesionalismo que los caracterizaba en cada una de sus labores.
El caso reabre el debate sobre la seguridad vial y la responsabilidad de los conductores, especialmente cuando circulan sin el Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito. Las autoridades de tránsito y la Fiscalía adelantan la investigación para determinar las causas exactas del siniestro y establecer las sanciones correspondientes.
La comunidad de Chinauta y la Policía Nacional lamentaron profundamente la pérdida de estos dos jóvenes servidores públicos, cuya vida y carrera fueron truncadas de manera abrupta. Sus cuerpos serán trasladados a sus lugares de origen para las honras fúnebres.































