Hay temor por los controles que exige el gobierno nacional hacia los internos.
Luego del asesinato del director de la Cárcel Modelo de Bogotá, el coronel Elmer Fernández, se reveló que en los centros de reclusión del país, no hay garantías, ni seguridad para los funcionarios.
El representante del sindicato del INPEC en el Tolima, Alejandro durán, dijo que en el centro de reclusión de Ibagué el ambiente está tenso y existe temor entre los funcionarios por la molestia que generan los controles que ordenó el Gobierno Nacional contra la corrupción.
La delincuencia está tomando las vidas de nuestros compañeros por ejercer la labor como está ordenado por la norma, privados de la libertad delicados, donde por ejemplo no les gusta el control y actúan contra los funcionarios”, dijo Duran.
Precisamente la cárcel de Ibagué es uno de los centros penitenciarios de máxima seguridad en el país, a donde trasladan algunos de los reclusos de mayor peligrosidad, por ejemplo, la semana anterior estuvo recluido por unos días alias Pipe Tuluá y otros integrantes de la inmaculada.
“Las órdenes a nivel nacional es reforzar los perímetros de los establecimientos carcelarios con los anillos de seguridad de la Policía y el Ejército, uno de los lugares donde corren mayor riesgo los funcionarios del INPEC es a la entrada y a la salida de los centros penitenciarios, Ibagué es un embudo donde fácilmente atentan contra los funcionarios”, afirmó Durán.
Las medidas contra la corrupción que aplica el gobierno.
Según el represente del sindicato del INPEC en el Tolima, se requieren garantías por parte del Gobierno Nacional para poder seguir ejerciendo esta labor que es de alto riesgo.
“Día a día se hacen registros de control, se manejan informaciones de inteligencia, se hacen operativos para verificar estas informaciones, se está aplicando todo lo dispuesto por parte de la dirección nacional”, manifestó Durán.































