La vereda La Ceja, en Cajamarca, accedió por primera vez al servicio de energía gracias a un proyecto liderado por EGETSA y la Gobernación del Tolima.
Después de más de cinco décadas de espera, la vereda La Ceja logró acceder al servicio de energía eléctrica, marcando un hito para sus habitantes en zona rural de Cajamarca.
El proyecto fue ejecutado por EGETSA en articulación con la Gobernación del Tolima, permitiendo cerrar una brecha histórica en esta comunidad ubicada en alta montaña.
La obra incluyó la instalación de 23 kilómetros de red eléctrica y 13 transformadores, beneficiando a más de 25 hogares asentados a 3.550 metros sobre el nivel del mar.
Las condiciones geográficas del sector, rodeado de páramo y del bosque de palma de cera, habían dificultado durante años la llegada de este servicio esencial.
Con la electrificación, las familias mejoraron significativamente su calidad de vida, al contar con acceso a iluminación, conectividad y herramientas tecnológicas.
Además, el impacto se refleja en el fortalecimiento de la producción agrícola y lechera, con la implementación de procesos como ordeño mecánico y refrigeración de productos.
El gerente de EGETSA, Rodrigo Hernández, destacó que este tipo de iniciativas hacen parte del compromiso institucional por impulsar el desarrollo rural en el departamento.
Por su parte, líderes comunitarios resaltaron que la obra transformó las condiciones de vida en la vereda, considerada uno de los mayores santuarios de palma de cera del mundo y un punto de interés natural en la región.































