Categoria Actualidad | Regional

Publicado Ago 20, 2025

Variabilidad climática amenaza cosechas en el Tolima

El secretario de Desarrollo Agropecuario, Fernando Borja, alertó sobre lluvias impredecibles y veranos intensos que afectan cultivos de pan coger, hortalizas, arroz, maíz y café; las autoridades llaman a medidas de adaptación y acompañamiento técnico ante la próxima mitaca de noviembre.

El Tolima enfrenta un escenario de creciente incertidumbre climática que ya comienza a pasar factura en los campos del departamento. Fernando Borja, secretario de Desarrollo Agropecuario, señaló que la variabilidad en las precipitaciones —lluvias intensas seguidas de períodos secos— ha alterado los calendarios de siembra y el comportamiento productivo de cultivos clave. Lo esperado como una temporada con menos lluvias se transformó en episodios de precipitación que complican labores de campo y ponen en riesgo rendimientos. Agricultores y técnicos observan con preocupación cómo estas oscilaciones elevan la probabilidad de pérdidas parciales o totales en cosechas de ciclo corto.

Borja explicó que este patrón irregular está relacionado con los efectos del cambio climático y que obliga a replantear prácticas agrícolas tradicionales. No se trata solo de un fenómeno puntual, sino de una tendencia que exige adaptar calendarios, seleccionar variedades más resilientes y fortalecer medidas de gestión de riesgo. Desde la Secretaría se trabaja para promover esquemas de asistencia técnica que permitan a los productores ajustar siembras y aplicar métodos de conservación de suelo y agua. Además, se insta a aprovechar los sistemas de información climática para tomar decisiones oportunas.

Los cultivos de pan coger y hortalizas son los más sensibles a estos cambios por su ciclo corto y la alta dependencia de condiciones estables de humedad y temperatura. Asimismo, el arroz y el maíz, al estar ligados a calendarios de siembra específicos, pueden ver reducida su productividad si las lluvias se concentran o fallan en momentos críticos de desarrollo. El café, cultivo estratégico para el departamento, también presenta vulnerabilidad ante heladas aisladas, sequías o precipitaciones extremas que afectan floración y aparición de plagas. En suma, la variabilidad compromete diversidad de sistemas productivos y la seguridad alimentaria local.

Entre las medidas recomendadas por la Secretaría figuran la diversificación de cultivos, la adopción de variedades tolerantes a sequía o exceso hídrico, la implementación de prácticas de manejo conservacionista del suelo y la construcción de reservas de agua para riego. Borja enfatizó la necesidad de promover sistemas agroforestales y coberturas vegetales que regulen microclimas y mejoren la resiliencia de las parcelas. Asimismo, se sugiere impulsar seguros agrícolas y mecanismos financieros que protejan a los productores frente a pérdidas derivadas de eventos climáticos. El acompañamiento institucional será clave para transferir estas prácticas a los predios.

La primera cosecha del año ya concluyó y ahora la mirada está puesta en la mitaca de noviembre, periodo en el que podría evidenciarse con mayor claridad el impacto acumulado de las condiciones climáticas actuales. Las proyecciones para esa cosecha determinarán, en buena medida, la capacidad de recuperación de los productores y la necesidad de declarar medidas de emergencia o ayudas focalizadas. Las autoridades locales y centrales monitorean los reportes de campo para anticipar respuestas y activar rutas de atención en caso de afectaciones severas. Para los pequeños agricultores, noviembre será una prueba decisiva.

En paralelo, la Secretaría de Desarrollo Agropecuario del Tolima llama a fortalecer redes de información entre municipios, estaciones meteorológicas y federaciones de productores para mejorar la predicción y la toma de decisiones. El intercambio de alertas tempranas y datos sobre humedad y temperatura permite ajustar prácticas de manejo y evitar, en lo posible, pérdidas económicas. Borja anunció que se intensificará la entrega de orientaciones técnicas y la realización de talleres para capacitar a técnicos y líderes rurales en herramientas de adaptación. La participación comunitaria es considerada esencial en ese proceso.

Organizaciones de productores y asociaciones agropecuarias han expresado su disposición a trabajar coordinadamente con la Gobernación para diseñar respuestas territoriales. Reclaman, sin embargo, recursos adicionales y acceso más ágil a asistencia técnica y créditos blandos que permitan implementar sistemas de riego y medidas de mitigación. Desde las organizaciones se propone además fortalecer cadenas cortas de comercialización para reducir pérdidas postcosecha y diversificar ingresos ante eventuales choques climáticos. El diálogo institucional buscará priorizar inversiones donde el riesgo y la vulnerabilidad sean mayores.

Finalmente, las autoridades reiteraron el llamado a adoptar prácticas sostenibles como estrategia no solo para mitigar impactos inmediatos, sino para contribuir a la adaptación frente al cambio climático en el largo plazo. La inversión en investigación agronómica, en semillas resilientes y en infraestructura hídrica aparece como prioridad para asegurar la soberanía alimentaria del Tolima. Borja concluyó que, con asesoría técnica, recursos adecuados y decisiones oportunas, los productores pueden reducir riesgos y sostener la productividad agrícola frente a la variabilidad climática que hoy los desafía.

ElCorrillo.Co

Profesional en comunicación social