Publicado Abr 15, 2026

Nuevo choque político en el Senado por escándalo carcelario y corrupción

Iván Cepeda y Paloma Valencia protagonizaron un nuevo enfrentamiento en la plenaria del Senado, marcado por acusaciones cruzadas sobre criminalidad, corrupción y la polémica fiesta en la cárcel de Itagüí.

Un nuevo episodio de confrontación política se registró en el Congreso de la República, donde los candidatos presidenciales Iván Cepeda, del Pacto Histórico, y Paloma Valencia, del Centro Democrático, protagonizaron un intenso rifirrafe en plena sesión del Senado. El hecho marca el cuarto choque directo entre ambos en lo que va de la campaña electoral.

La discusión se originó a partir de la controversia por una presunta “megafiesta” en la cárcel de Itagüí, en la que habrían participado cabecillas de estructuras criminales. Este hecho desató cuestionamientos sobre el manejo de la política penitenciaria y la seguridad en el país.

Durante su intervención, Valencia lanzó fuertes críticas contra el Gobierno Nacional, señalando una supuesta permisividad frente a delincuentes y cuestionando la coherencia del discurso oficial en materia de paz y justicia. La senadora aseguró que situaciones como estas evidencian un manejo errático frente al crimen.

La respuesta de Cepeda fue inmediata y elevó el tono del debate. El senador del Pacto Histórico trasladó la discusión hacia el interior del Congreso, cuestionando la presencia de actores vinculados a hechos de corrupción dentro del legislativo.

En ese contexto, Cepeda puso sobre la mesa el caso de Ciro Ramírez, senador del Centro Democrático condenado en primera instancia por corrupción en el escándalo conocido como “Marionetas 2.0”, señalando que su presencia en el recinto resulta contradictoria frente a los señalamientos sobre criminalidad.

“Senadora Valencia, ya que usted habla de los amigos de los criminales (…) le pido que a los criminales que traen al Congreso, al menos una vez condenados, tengan la gentileza de decirles que no vengan aquí”, expresó Cepeda durante la plenaria, en uno de los momentos más tensos del debate.

Por su parte, Ramírez reaccionó a los señalamientos apelando a la presunción de inocencia, argumentando que se trata de un principio que también debe aplicarse a funcionarios del actual Gobierno señalados de corrupción, lo que añadió más tensión al intercambio político.

Este nuevo enfrentamiento refleja el nivel de polarización que caracteriza la campaña presidencial, donde el Senado se ha convertido en un escenario clave de debate directo entre aspirantes, trasladando la contienda electoral al corazón del poder legislativo.

ElCorrillo.Co

Profesional en comunicación social