Las autoridades y habitantes reportaron que entre el 70 % y el 80 % del incendio en la parte baja de Payandé ha sido controlado. Las brigadas permanecerán durante las próximas 48 horas realizando labores de refrigeración y vigilancia, mientras en la zona alta continúan los focos activos.
Un nuevo reporte entregado este viernes hacia las 10:30 de la mañana permitió conocer un avance significativo en la atención del incendio que durante los últimos días ha generado preocupación entre los habitantes de esta zona del Tolima. La comunidad recibió un parte de tranquilidad luego de que se confirmara que buena parte de la emergencia en el sector bajo ha logrado ser contenida.
Jonathan Cabo, habitante de Payandé, señaló que el control alcanzado en la parte baja estaría entre el 70 % y el 80 %, lo que representa un alivio frente a las jornadas críticas que se han registrado durante la emergencia. Según explicó, en este punto ya no se observan las mismas columnas de humo ni las llamas que habían generado mayor preocupación. Sin embargo, las labores de atención no han terminado.
El residente explicó que las brigadas de apoyo continuarán desplegadas en el terreno para evitar que las condiciones del incendio puedan reactivarse. La estrategia contempla mantener una vigilancia permanente durante las próximas 48 horas, periodo considerado necesario para realizar labores de refrigeración en las zonas afectadas. El objetivo es disminuir la temperatura del terreno y evitar la aparición de nuevos focos.
“Vamos a hacerle un cuidado de 48 horas a este espacio para refrigerar toda esta zona y controlarlo”, manifestó Cabo al referirse a las acciones que se desarrollarán en la parte baja. La comunidad permanecerá atenta a la evolución de la emergencia, mientras los organismos encargados mantienen presencia en los sectores donde todavía existe riesgo. El seguimiento será fundamental para consolidar el control alcanzado.
La mayor preocupación se mantiene ahora en la parte alta de Payandé, donde persisten focos considerados fuertes y que requieren atención prioritaria. En este sector continúan concentradas las labores de la Policía, la Defensa Civil y los cuerpos de Bomberos. A estas acciones también se han sumado voluntarios provenientes de diferentes veredas, quienes apoyan las tareas de respuesta frente a la emergencia.
La situación en la zona alta demanda especial vigilancia debido a la cercanía de algunas fuentes hídricas de la región y a la persistencia de las llamas en determinados puntos. Los equipos de emergencia mantienen sus esfuerzos para contener el avance del fuego y evitar que alcance nuevos sectores. La comunidad, por su parte, continúa colaborando con los organismos de socorro en las labores que se desarrollan sobre el terreno.
Cabo también destacó el respaldo recibido durante la emergencia y agradeció la articulación entre la Alcaldía, la Gobernación, el sector privado y la ciudadanía. De acuerdo con el reporte entregado por el habitante, las solicitudes realizadas para contar con apoyo aéreo permitieron fortalecer las operaciones contra el incendio. Esta intervención fue considerada fundamental para reducir la intensidad de las llamas en diferentes puntos.
Durante los últimos días se realizaron más de 300 descargas de agua mediante la operación coordinada de avionetas y helicópteros, según las cifras compartidas por la comunidad. Este apoyo permitió reforzar las labores terrestres y contribuir al control alcanzado en la parte baja. Aunque el avance genera un panorama más favorable, las autoridades y organismos de socorro deberán mantener las acciones de vigilancia y atención, especialmente en la parte alta, hasta lograr la completa estabilización de la emergencia.































